El papa León XIV evoluciona favorablemente tras la operación en la que le extirparon un tumor maligno del pulmón derecho. Los primeros análisis de sangre y una radiografía de tórax realizados este miércoles confirmaron que su recuperación posoperatoria avanza dentro de los parámetros esperados, según informó el Vaticano.
"El papa León XIV no está en peligro de muerte", aseguró su hermano Louis PrevostEl pontífice, de 71 años, ya comenzó a caminar por su habitación, recibió fisioterapia respiratoria y retomó la alimentación habitual. También desayunó y almorzó con normalidad, de acuerdo con el parte médico difundido por la Santa Sede.
Preocupación y oraciones en la Iglesia argentina por la salud de León XIV: el Gobierno mantiene la organización de su visita“Esta mañana, el Santo Padre se sometió a los análisis de sangre y la radiografía de tórax programados después de la cirugía. Los resultados confirman que su recuperación postoperatoria está progresando normalmente: los valores están dentro del rango esperado para el tipo de operación realizada”, señalaron los médicos Luigi Carbone y Stefano Margaritora.
El papa León XIV pasó una noche tranquila tras la cirugía para extirparle un tumor maligno en el pulmónEn el mismo informe, los especialistas precisaron que León XIV recibió fisioterapia respiratoria y comenzó a movilizarse por la habitación. “Ha reanudado la alimentación normal y ha tomado el desayuno y el almuerzo. Su recuperación está procediendo según lo esperado”, concluyeron.
Una oración global por la recuperación del papa León XIVLa intervención se realizó el martes en el Hospital Universitario Agostino Gemelli de Roma. El equipo médico, encabezado por Margaritora, jefe de Cirugía Torácica del establecimiento, extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una cirugía torácica videoasistida.
El procedimiento duró unos 90 minutos, aunque el Papa permaneció alrededor de tres horas en el quirófano. Según informó el Vaticano, la operación concluyó sin complicaciones.
Durante la intervención, un examen histológico confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, uno de los tipos más frecuentes de cáncer de pulmón. Al despertar de la anestesia, León XIV se mostró lúcido y orientado. Luego de regresar a su habitación, ubicada en el décimo piso del hospital, incluso pidió la cena, según informó el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni.
Los médicos esperan nuevos estudios para definir los próximos pasos
Aunque los primeros resultados son alentadores, los especialistas deberán completar los estudios del material extraído durante la cirugía, incluidos los ganglios linfáticos. Esos análisis permitirán establecer el alcance de la enfermedad y determinar si el Papa necesitará algún tratamiento adicional.
Por el momento, el Vaticano no informó si será necesario recurrir a quimioterapia, inmunoterapia u otras terapias. La decisión dependerá de los resultados anatomopatológicos y de la evaluación clínica que realice el equipo médico durante los próximos días.
El doctor Stephen Liu, especialista en cáncer de pulmón del Lombardi Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Georgetown, explicó a Associated Press que el diagnóstico de adenocarcinoma no es suficiente para determinar el estadio de la enfermedad.
“Necesitamos saber qué tan grande es, cuántos puntos en el pulmón están involucrados, si es solo un nódulo o más de uno, y si los ganglios linfáticos son cancerosos”, señaló.
Por su parte, Juanita Mora, vocera médica de la American Lung Association, afirmó en declaraciones a AFP que el adenocarcinoma pulmonar puede tener un pronóstico favorable cuando se detecta en una etapa temprana.
La especialista indicó que, en determinados casos de diagnóstico precoz en los que es posible extirpar el tumor mediante cirugía, la supervivencia a cinco años puede situarse entre el 80% y el 98%. No obstante, las perspectivas individuales dependen de factores como el estadio de la enfermedad, sus características y la respuesta al tratamiento.